Entradas

Capítulo 21: Nemesis

Imagen
  Me habían devuelto a la jodida jaula, pero nadie me acompañaba. Me quedé durante lo que a mí me pareció tres días con sus tres noches, en un rincón llorando. La Tierra ya no existía, solo quedaban mis recuerdos de ellos, mi familia, mis amigos, mi vida… mi todo. Lo había perdido absolutamente todo, tenía tanta bronca dentro de mí, que iba de la depresión a la ira en cuestión de segundos. Pero sabía que me habían dejado en aislamiento, hasta que mí actitud cambiase. Los días fueron pasando, tan lentos que una tortuga sería capaz de adelantar el tiempo con sus pasos. A la hora de comer, no quería hacerlo, me declaré en huelga, pero al quinto día, me desperté unido a una sonda gástrica. Ellos querían que yo estuviese sano para experimentar conmigo, por eso intentaba quitármelo, aunque muriese en el intento. Entonces, me ataron otra vez a la cama. Si alguien hubiese conocido el infierno, este lugar era la suite imperial de los infiernos más remotos de este jodido universo atacado...

Capítulo 20: Adiós Leonor

Imagen
  Las mantis estaban por todos lados mirándome con esos ojos almendrados de color negro que helaban el alma a cualquier persona, estaba tan lejos de lo que parecía un hogar, y tan cerca de lo que fuese la mejor forma de salir de allí, siendo comida para estas mantis. -         ¿Qué quieren de mí?- grité intentando defenderme. El ronroneo que hacían me provocaba mucho dolor de cabeza, así que empecé a gritar tan fuerte que el dolor seguía perforando la mente, como si alguien me estuviese operando sin anestesia por el simple placer de verme morir sufriendo tanto dolor, que quería estallar como la gran bomba de todas las guerras. -         ¿Por qué luchas?- escuché una voz masculina dentro de mi cabeza, miré hacia arriba una de las mantis me estaba mirando pero no había abierto la boca pero sentía sus palabras dentro de la cabeza. No contesté porque me daba miedo, el dolor fue punzante y grité de nuevo. En...

Capítulo 19: Transformación

Imagen
  Me dolía mucho la espalda, apenas podía moverme ni tan solo podía hacer nada, solo gritar para que viniera alguien en mi ayuda. Pero tampoco funcionaba, estaba solo en esa sala, con espejos por todos lados, una luz tenue venía del techo de color blanco que iluminaba la sala rectangular, me encontraba en la camilla a uno de los lados de la sala, esta vez no había ni puerta ni barrotes, el suelo era un espejo que rebotaba la imagen del techo. ¿Qué cojones era eso? Me miré las manos, las tenía atadas a ambos lados de la cama, noté que los tobillos también los tenía atados de igual forma. Hice fuerza para soltarme pero era inútil, entonces vi la vía y miré hacia el gotero, dentro de la bolsa boca abajo había un líquido verdoso claro, miré por dónde entraba la vía en el brazo, y vi como la vena estaba hinchada y había cambiado de color, de roja a verde, me miré los brazos, la piel estaba rara, había perdido el color tostadito que siempre había tenido, para convertirme en un SER de...

Capítulo 18: Pintura Fresca

Imagen
En el tercer día ya no sentía el dolor, sabía que estaba un pasito más cerca de la muerte, de la ansiosa libertad por lo cual estaba dispuesto a pagar lo que fuese por ser mía y de nadie más. Libertad, dulce y apacible victoria. Quería morir, pero ya me había callado tenía que responder, si lo hacía moriría. -         ¡Suficiente!- gritó esa mujer de armas tomar y los látigos cesaron. ¡No, no quería parar! Pero no me quedaban fuerzas, me había pasado dos días sin apenas poder descansar, pues el dolor me mataba, y ahora era el elixir más sexi que jamás podía desear. -         ¡Desatadle!- ordenó. El de la máscara de cuero dejó el látigo y se acercó para desatarme del potro, mis manos bajaron sin fuerzas para estar tumbado en el potro. Apenas podía respirar, pero intenté emitir cualquier ruido, pero no había suerte. -         ¡Llevadlo a la recamara!- ordenó la mujer. Tamp...

Capítulo 17: Gritos De Muerte

Imagen
Los días iban pasando, y seguía allí atado mientras que la memoria perdía el sentido de la libertad, en un momento de lucidez pude recordar, una de las noches más bonitas de mi vida, acompañada de Leonor. Solo así pude recordar lo que ella decía cuando las cosas se ponían de mal en peor “aunque el cielo deje de brillar el Sol y la Luna se apoderé de los días, pasar tus últimos días junto a quién amas, es el mejor regalo de Dios”. ¿Qué habrían sido de ellos tras mi captura? ¿Seguirían luchando siendo los últimos humanos en la Tierra? En el momento en que las luces de la jaula se habían apagado, y la luz de una pequeña rejilla iluminaba la lúgubre habitación, me permití llorar. Me sentía tan solo y tan indefenso, quería morir para no sufrir más. -         ¡Sacadme de aquí!- grité miré hacia a la izquierda dónde estaba el otro preso, pero ni se movía, al ver sus ojos mirándome y que había dejado de respirar, me asusté y grité tan fuerte que quise ap...